miércoles, 11 de abril de 2012

Derecho a morir como un ser humano, derecho a despedirse de tus seres queridos

Cuando surge este tema nos solemos referir a morir dignamente, a no vernos obligados a vivir hasta el último hálito en condiciones de sufrimiento extremas en las que ni siquiera podremos despedirnos de nuestros seres queridos, o nos referimos también a la eutanasia.

Pero hay un tema escalofriante, poco tratado y nada resuelto. Y es el de las muertes de los bebés en los hospitales. Hace dos días recibíamos la noticia de que una niña prematura de 6 meses fue declarada muerta por los médicos en el hospital en el que nació y ni siquiera se la dejaron ver a los padres. Se la llevaron a la morgue directamente. Un suceso dramático que aún tiene un final feliz, los padres insisten en ver a la niña transcurridas doce horas del parto, bajan a la morgue, hacen palanca en el cajoncito que la contiene y oyen gemir a la niña envuelta en escarcha. La noticia se puede leer aquí. Es inevitable acordarse de otra noticia parecida, el llamado bebé milagro de Australia, que puede verse aquí y que pareció recobrar la vida tras permanecer dos horas piel con piel con sus padres tras nacer.



Lo terrible de todo esto es la idea de si habrá más bebés que no hayan sido visitados por sus padres en la morgue tras haberlos dado por muertos los médicos, y si estos bebés hubieran vivido de haberse mantenido en los pechos de sus madres, piel con piel, por un tiempo, unas horas.

Esta duda y estos casos se evitarían si no hubiese tanta prisa siempre por parte del sector médico de hacerse cargo ellos de los bebés de otros. Si creen que el bebé no ha salido adelante, lo humano y lógico sería dejarlo en los brazos de los padres, ¿qué prisa hay por llevarlo a ningún otro lugar? Hay que reclamar que los hospitales se conciencien de que los hijos son de los padres, sentimentalmente hablando por encima de todos los demás aspectos, con lo que tienen derecho a despedirlos como lo sientan, aunque estén en un hospital. ¿Donde se da cabida a las creencias espirituales, a la concepción que sobre la vida y la muerte tiene cada familia, qué espacio le deja el sector médico a las familias para despedirse de sus seres queridos? ¡Que los seres humanos no nos convertimos en un simple trozo de carne cuando traspasamos la puerta de un hospital!

A mayor abundancia, hoy en día son bien conocidos los beneficios del llamado método Canguro para los bebés prematuros, de forma que bajo ningún concepto ningún bebé debería ser separado de su madre al nacer sin aparentes constantes vitales si ya médicamente consideran que no pueden ayudarle ni reanimarle. En este post de Mimos y teta se explica muy bien: http://mimosytta.wordpress.com/2010/09/30/el-dr-bergman-comenta-sobre-la-vuelta-a-la-vida-del-bebe-prematuro-declarado-muerto-el-bebe-milagro/.

Insisto, cuando a unos padres se les muere un bebé, ningún hospital del mundo ni ningún médico del mundo tienen ni el derecho a no dejárselo ver ni el derecho a llevárselo de sus brazos hasta que los padres quieran, éstos tienen derecho a despedirlo, a abrazarlo, a acunarlo y a llorarlo en sus brazos. Unas horas de despedida no es mucho pedirles a los médicos y hospitales cuando se les ha llevado en el vientre durante muchos meses…, tienen derecho a eso, tanto los padres como los bebés. ¿En qué mundo vivimos?