domingo, 19 de octubre de 2014

Bailar mejora nuestro cerebro

Me ha parecido tan sorprendente y al mismo tiempo tan lógico este descubrimiento, que creo que merece la pena difundirlo. Por lo visto, de entre las diversas actividades que podemos realizar para mejorar el funcionamiento de nuestro cerebro, el baile se lleva la palma, también para prevenir enfermedades degenerativas como el Alzheimer. Traigo completo el artículo:


Los bailarines tienen un mejor cerebro

Un estudio en Estados Unidos encontró que las personas mayores que practican danza se ven menos afectados por el deterioro de su función mental que quienes practican otras actividades. Para prevenir la demencia senil o enfermedades degenerativas como la enfermedad de Alzheimer, la danza parece realmente eficaz.

Miércoles, 08 de octubre de 2014 |
Los investigadores en neurología de la Escuela de Medicina Albert Einstein, en Estados Unidos, estudiaron la relación entre la práctica de actividades de ocio y la aparición de la demencia. La demencia senil (o senilidad) es un deterioro de las facultades intelectuales que ocurren en personas mayores de 70 años. El estudio se centró en seis actividades de ocio -leer, escribir, hacer crucigramas, tarjetas, charlas, música- y nueve actividades físicas -natación, ciclismo, danza, gimnasia, juegos de equipo, caminar, limpiar, cuidar niños-, atribuyendo puntos particulares de acuerdo a su frecuencia de la práctica anterior -diario, varias veces por semana, una vez por semana, mensual, o nunca-. Los sujetos tenían más de 75 años.
Entre las actividades físicas estudiadas, el baile es la única que reduce significativamente el riesgo de desarrollar demencia senil. Practicado con regularidad, reduce este riesgo en un 76%, el doble de la lectura. Otras actividades físicas no indican un impacto significativo. A diferencia de la mayoría de otras prácticas físicas, la danza implica interacciones mentales y sociales significativas. La danza integra diversas funciones mentales en una sola actividad -kinética, racional, musical y emocional-, lo cual estimula la conectividad neuronal. La sola actividad física no ha demostrado ser beneficiosa en prevención de la senilidad, aunque por supuesto es buena para la salud en general.
Entre las actividades cognitivas, leer, jugar juegos de mesa y tocar un instrumento musical quedaron asociadas también con un menor riesgo de demencia. El riesgo de la enfermedad de Alzheimer y la demencia vascular es 47% menor para los que hacen crucigramas cuatro veces a la semana que para aquellos que lo hacen una vez por semana.
Además, si bien la danza puede ayudar a un envejecimiento saludable, también tiene un efecto inmediato en la inteligencia, a cualquier edad. Según Howard Gardner, un psicólogo del desarrollo en la Universidad de Harvard, hay 9 tipos de inteligencia, entre las que se cuenta la inteligencia corporal-cinestésica, aquella referida al movimiento. Los bailarines son, como  los atletas y los cirujanos, “cuerpos inteligentes”, lo que significa que tienen la capacidad de manipular objetos y grandes habilidades motoras: tienen mejor capacidad para mantener el equilibrio, la coordinación, la velocidad, la fuerza y la flexibilidad. Los grandes bailarines suelen ser grandes atletas. Por otra parte, les resulta más fácil comunicar sus pensamientos y sentimientos utilizando los movimientos del cuerpo, así como también les es fácil aprender mediante la imitación de las acciones de una persona.
Fuentes:
Traducción: María José Lavandera

sábado, 18 de octubre de 2014

Cómetelo todo

Por qué hay que acabarse todo lo del plato, seas niño o adulto, por qué hay tantas teorías sobre no tragarte todo lo que quiera otro?

viernes, 30 de agosto de 2013

La verdadera naturaleza del ser humano

Venía debatiendo desde hace unos días con un viejo amigo sobre dónde está el origen de que la sociedad sea en su mayoría (preocupantemente) como es, sobre el origen de tanto daño, sobre las soluciones y el posible camino para conseguir cambiar el futuro. Le comentaba mi punto de vista, desde el que el error no está en determinadas ideologías, sino en el hecho de que éstas existan. Hablaba sobre la única solución, que cada uno haga consecuentemente lo que tiene que hacer, que se deshaga del sistema imperante si le ahoga, que hay alternativas aunque sean minoritarias, que tal vez el tiempo consiga que una masa crítica suficiente dé la vuelta a las cosas como en la teoría de El centésimo mono. Se preguntaba si al final lo que hay que hacer es despreocuparse de la dirección que lleva la humanidad. Mi respuesta era un No en mayúsculas. Hoy encontré este vídeo en el que, referencias y coincidencias históricas aparte, se expone una idea sobre la situación del ser humano que comparto totalmente. Es largo, pero vale la pena.


Kymatica español castellano doblaje 0.8b from Javier Catania on Vimeo.
Por si no puedes verlo en el vídeo incrustado: http://vimeo.com/8053869

sábado, 9 de febrero de 2013

Acunando a una estrella fugaz

Para muchas personas no es fácil lograr engendrar una vida en su interior. Pero para casi todas resulta muy doloroso perderla. Hay muchos artículos y cartas escritos por madres, algunos escritos por padres, que han pasado por estas pérdidas y que pueden proporcionar consuelo a quien los lee. En mi caso nunca fue así. Sobrellevar el dolor se convirtió al final en una forma de superarlo en sí misma, dejando que transcurriese el tiempo, sabiendo que cada día la herida escocería un poco menos.

Algunas personas vemos en cada experiencia dolorosa un aprendizaje. Y pese a ello, en las pérdidas gestacionales cuesta muchísimo entender que haya lección alguna. Aún aceptando que te haya tocado pasar por eso varias veces en la vida, resulta una realidad muy difícil de digerir.

En una de esas pérdidas, una amiga me escribió lo siguiente cuando fui capaz de compartirla sin romperme de dolor:  

Hay veces en que nos suceden cosas que son dolorosas, y aunque no sabemos muy bien por qué a nosotras, el universo tiene sus razones. Cuando (me dijeron) que yo quedé embarazada dos veces pero que uno se fue, me entró un inmenso dolor en el alma. No entendí por qué se había ido. Medité y traté de buscar respuestas a mis preguntas en las voces ancestrales femeninas, en la poderosa energía lunar que nos embriaga, en mi guía espiritual, y me llegaron algunas respuestas. Hay veces en que las almas necesitan depositarse en lugares antes de seguir su camino hacia quién sabe dónde, sólo ellas lo saben. Quizás esos (…) seres querían decirte algo, o beneficiarse de tu calma y de tu sabiduría, de alguna emoción que tú emanas para proseguir por el sendero de la iluminación. Siéntete feliz porque esos seres eligieron tu útero para este fin y estate segura de que estás en los planes de la luna.”


Gracias, querida Kristina, por tus palabras, por tus meditaciones y por tu permiso para compartirlo con otras personas.





Si ese mensaje me caló muy hondo fue porque me pareció una idea-semilla. Verdaderamente me estremeció, como cuando se descubre algo muy especial. Me pareció una idea de lo más hermosa, y elevadísima.




Por si ese mensaje pudiera caer en el olvido, vino una nueva pérdida a sumarse a las anteriores, pero esta vez a una edad gestacional del doble que otras veces. Y la falta de comprensión y el dolor fue más del doble que otras veces, pese a la idea-semilla, pese a que se supone que una tendría que estar ya un poco curtida en esta experiencia cuando ha pasado con anterioridad por ella. En realidad, lo del doble de dolor es una licencia de articulista, pues ese dolor no es cuantificable. Simplemente se nota en el pecho al respirar, en cómo se entornan los ojos cuando uno mira el horizonte en la playa y cómo se nos cae la cabeza hacia abajo aún después de mucho tiempo cuando la realidad pellizca fuerte nuestro estómago. Fueron muchos días de esa tristeza que no quiere saber de nada ni de nadie, que se encierra en sí misma porque ni puede explicarse. Sólo la sonrisa de mi hija me hacía olvidar el dolor. Y sólo ella supo enseñarme el camino de salida, conectarme con su sabiduría y comprender al fin.




Cuando los soles y las lunas sucesivos vinieron trayendo más calma a mi corazón, más aceptación y recuperación, fue cuando mi hija entró en estado de sufrimiento muy grande sin causa aparente. Empezó a estar enfadada desde que se despertaba sin nada que lo justificase, pidiéndome que no volviese a venir la hermanita, mirando hacia  mi tripa con cara de verdadero disgusto. Y llegó hasta el punto de buscar motivos para llorar y llorar a lágrima viva, los más absurdos, negándolo todo, enrabietada por todo, sin que yo lograra saber qué le pasaba. Mis esfuerzos por comprender obtuvieron su fruto días después, cuando por fin comprendí que ella estaba sacando ahora todo el dolor que yo le había contagiado con mi sufrimiento por la pérdida. Fue verlo claro, preguntarle a ella si ése era el motivo de su enfado, si era porque no quería que ninguna hermanita volviese de nuevo a mi tripa a hacerme daño, decirme inmediatamente que sí era eso lo que le pasaba y volver a ser la misma niña risueña, feliz y cariñosa de siempre. Y ahí fue cuando lo sucedido se convirtió en enseñanza irreversible: esos embarazos y sus posteriores pérdidas no vinieron a hacerme daño, no lleva a ningún lado sentir tanto dolor que acabe afectando a mis seres queridos; si un embarazo se va, pues se va, desconozco el motivo, pero eso no quiere decir que no haya uno y bien importante además. Quién sabe si, a veces, que no se cumpla lo que deseamos, es lo mejor que nos puede ocurrir.





Poco tiempo después, me llegó este audio con la pregunta, ¿y tú qué piensas?: http://www.rtve.es/alacarta/audios/espacio-en-blanco/espacio-blanco-13-10-12/1551024/En el minuto 54 comienza una entrevista a Sonia Alonso, del proyecto Nacer y Renacer. En ella, y más concretamente a partir del minuto 59, se expone de nuevo aquella idea semilla que viene a recordarme la respuesta otra vez, sin que exista conexión entre las personas que me la trajeron: “(tal vez) ese ser lo que necesita para completar su experiencia y seguir creciendo sea vivir sólo un tiempo en el útero de una mujer”. Incluso habla de que esta experiencia permitiría, a almas que se quedan en un punto de no retorno, cerrar el ciclo viviendo en el útero de una mujer que vaya a abortar voluntaria o involuntariamente, pudiendo así comenzar de nuevo y acceder a la búsqueda de otros padres.

El acicate final para escribir este post es que me vuelven a comentar hace unos días lo mismo, que están siendo muy numerosos los abortos entre mujeres con conciencia en este momento y que tal vez tenga que ver con ayudar a cerrar procesos de almas que han quedado colgadas y que necesitan vivir esa experiencia. Según esa visión, podemos pensar que quizá se trate de un servicio al universo... 

Ojalá que esta idea sirva a otras mujeres y familias que pasen por este incomprendido y aparentemente injusto proceso: no todo lo que le pasa a nuestro cuerpo de mujer tiene que ver únicamente con nosotras, tenemos el poder de albergar vida en nuestro cuerpo y con ello ofrecemos al universo la posibilidad de iluminar a otros seres en su camino, que no siempre vienen a nosotras para ser nuestros hijos, sino en ocasiones tal vez sólo para recibir nuestro regalo de vida durante un breve espacio de tiempo. 

domingo, 25 de noviembre de 2012

25-N Día Mundial Contra la Violencia Obstétrica

Si miro hacia atrás, soy plenamente consciente de que mi visión del parto y el nacimiento ha realizado un giro de 180 grados desde que me quedé embarazada de mi hija. Pese a que en mi juventud ya vislumbré algunas veces la verdad que subyacía bajo el trato obstétrico, en pequeños detalles incluso en la visita rutinaria de revisión ginecológica. Por poner un solo ejemplo, la propia postura incómoda, antinatural y hasta humillante que tiene que soportar una mujer para realizarse un control de cáncer de útero, ya me parecía entonces fuera de lugar.  La información que fui absorbiendo de diversas fuentes durante mi embarazo hizo que viera por fin claramente aquello que antes sólo intuía, de forma que gracias a ella me acerqué a prácticas y profesionales por fin respetuosos. Y ahí descubrí que era posible, entre otras muchas cosas, que un ginecólogo/obstetra te hiciese una revisión en una camilla ginecológica sin pierneras (señaladas con una flecha roja en la siguiente imagen).

Se mire por donde se mire, las prácticas obstétricas están llenas de violencia:

Desde el lado del obstetra (Imagen de El parto es nuestro) 

Desde el lado de la mujer (Ilustración de laratagris)


Una vez que una mujer se quita la venda, comprende que la  violencia obstétrica está en muchas acciones que se entienden como normales o rutinarias sobre todo en el momento del parto/nacimiento:

- La separación  del bebé recién nacido de su madre tras nacer, para realizar las revisiones oportunas, revisiones que podrían hacerse sin separarlo de su madre. Esta separación deja a la mujer y al bebé sin lo que más necesitan en ese momento, que es establecer el vínculo  afectivo e iniciar la lactancia materna. Supone un sufrimiento añadido y gratuito para dos seres que hasta hace pocos segundos eran una unidad física, unidad que no se rompe al cortar el cordón umbilical, al contrario, la madre suele sentir como propio todo lo que se le haga al bebé y el sufrimiento de la madre está claro que también lo percibe su hijo. [+info…

- La realización de prácticas en el bebé por rutina que ni son necesarias y muchas veces van en contra de los deseos expresos de los padres. Incluyen la vacunación, la comprobación de orificios, la vitamina K, la exposición a yodo en la conjuntiva, el suministro de glucosa o leche de fórmula en biberón pese a que la madre tenga leche suficiente, exponerles a focos de luz directa, dejarlos llorando desnudos encima de una mesa y la comprobación de reflejos.

- La episiotomía rutinaria. Es una mutilación genital femenina y no es necesaria. [+info…]

- La programación del parto mediante partos inducidos a través de oxitocina sintética sin que exista razón que lo justifique, aparte de la común de que al ginecólogo le pueda convenir por temas de horario o días que libra.

Impedir la libertad de movimientos y obligar a parir en posición de tumbada. Esta es una de las torturas más dolorosas, las contracciones de parto  son cuatro veces más intensas tumbadas boca arriba. Tumbarse de lado supone cierto alivio, pero ni de lado le dejan parir a la mujer en muchos casos. Muchas mujeres paren atadas, y muchas pasan las horas de dilatación con un cable que sale de sus vaginas y que está pinchado a la cabeza de su bebé, cable que impide moverse con la libertad que necesita su cuerpo.

El trato verbal y psicológico que recibe la madre por parte de los sanitarios durante el parto no se da en ningún otro sector.  Existe maltrato psicológico aunque no se medie palabra, infantilizando a la mujer: no explicándole nada o casi nada de lo que van a hacer con ella o su bebé, no dejando que esté a su lado ninguna persona que le dé apoyo emocional, no respetando su necesidad de intimidad, no haciendo caso a sus peticiones, realizando prácticas que ella no desea expresamente. Pero también existe un maltrato explicito verbal: frases que hacen sentir insegura o culpable a la mujer, que le impiden desahogar su dolor, miedo o ansiedad.

La realización de cesáreas programadas, aún cuando sea necesaria la cesárea, perjudica el proceso de nacimiento y parto porque impide la liberación de las hormonas que se producen cuando el parto es espontáneo.  Por tanto, también las cesáreas que se realizan sin ser necesarias son uno de los momentos de mayor violencia obstétrica, pues ponen en riesgo la vida y salud de la mujer con  una cirugía mayor cuando se podía haber evitado. [+info…

La maniobra de Kristeller también se considera una práctica no necesaria y peligrosa. [+info…]

Impedir que estén juntos madre e hijo piel con piel cuando el bebé tiene que permanecer en las unidades neonatales también perjudica seriamente tanto la lactancia como el establecimiento del vínculo madre/hijo. [+info…]

- Y por último, el colmo de la violencia obstétrica es que el presidente de la SEGO (Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia) justifique la publicación de viñetas  en la revista electrónica de la sociedad que preside que atentan claramente contra la dignidad de la mujer. 


Precisamente aquellas viñetas insuflaron fuerzas para crear un movimiento que surgió contra la violencia obstétrica y ginecológica con el nombre de La Revolución de las Rosas. Y es este movimiento el que ha lanzado un evento para este 25N en esa dirección:



En un parto sin problemas ni complicaciones no hace falta ninguna de esas prácticas rutinarias o protocolos a bebés o madres. Es más, la evidencia científica muestra que precisamente esos protocolos complican el parto por un exceso de medicalización que desvirtúa el proceso del nacimiento y parto. Proceso que requiere, para liberar la madre y el bebé las hormonas necesarias, de intimidad y seguridad, y no intimidación y sensación de amenaza. Los mamíferos, ante la intimidación y amenaza sienten miedo, sentimiento que libera las hormonas contrarias a las que se necesitan para parir sin problemas. De ahí que los obstetras, en su ceguera, acaben dándose la razón y felicitándose por intervenir en los partos que acaban complicándose por esas prácticas que ellos mismos introducen y su actitud. Actitud en la que pueden incluirse muchas veces también las matronas y enfermeras.

La asociación Las Casildas ha realizado un vídeo contra la violencia obstétrica para el 25N:




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Para ampliar información sobre el tema:


- Hashtags Twitter: 
#StopViolenciaObstetrica
Ideas:
#25N toda mujer tiene derecho a estar acompañada en su parto #StopViolenciaObstetrica
#25N el parto es un evento sexual no médico en un 85% #StopViolenciaObstetrica
#25N no a las cesáreas innecesarias #StopViolenciaObstetrica
 #25N en el trabajo de parto y parto la mujer tiene derecho a libertad de movimiento y elegir cómo parir sus hijos #StopViolenciaObstetrica
#25N parir acostada es antinatura posición menos recomendada por la OMS #StopViolenciaObstetrica
#25N respeta los tiempos del parto y el nacimiento #StopViolenciaObstétrica
#25N no mas intervenciones y procedimientos por rutina #StopViolenciaObstetrica
#25N humanizacion en las unidades intensivas neonatales #StopViolenciaObstetrica
#25N la violencia en partos y nacimientos afecta a todos los miembros de la familia #StopViolenciaObstetrica
#25N las mujeres podemos parir si el entorno es más respetuoso del proceso neuropsicobiológico #StopViolenciaObstetrica
#25N Alto a los cursos psicoprofilácticos que condicionan a la mujer a portarse bien y no a disfrutar su parto #StopViolenciaObstetrica
#25N el discurso que rodea a la mujer en el parto debe ser respetuoso #StopViolenciaObstetrica
#25N mamá y  bebé siempre juntos #StopViolenciaObstetrica
#25N medios de comunicación actualizen sus conceptos sobre parto #StopViolenciaObstetrica
#25N Consentimientos Informados sin manipulación ni marketing del miedo #StopViolenciaObstetrica
#25N las mujeres tienen derecho a presentar y exigir su plan de parto #StopViolenciaObstetrica
#25N la Sociedad Ginecobstetrica debería ser nuestra mayor defensa y no nuestros verdugos #StopViolenciaObstetrica
#25N por una ley parto digno respetado libre seguro #StopViolenciaObstetrica
#25N el parto respetado y humanizado no es un lujo es un derecho #StopViolenciaObstetrica
#25N por el derecho a la atención de salud intercultural #StopViolenciaObstetrica
#25N son las mujeres las dueñas de su parto y no las instituciones #StopViolenciaObstetrica
#25N por estadisticas visibles de partos vaginales cesareas PV despues de cesareas en las instituciones #StopViolenciaObstetrica
#25N Ni un más callate y puja #StopViolenciaObstetrica
#25N no grites #StopViolenciaObstetrica
#25N por el ejercicio de la autodeterminacion #StopViolenciaObstetrica
#25N no cortes el cordon umbilical sino hasta que deje de latir #StopViolenciaObstetrica
#25N la violencia en el parto es violencia social y de género #StopViolenciaObstetrica
#25N es mi parto no tuyo #StopViolenciaObstetrica
#25N atención a la maternidad digna #StopViolenciaObstetrica
#25N no más ginesaurios #StopViolenciaObstetrica
#25N deten la cascada de intervenciones inncesarias #StopViolenciaObstetrica
#25N las escuelas de formación en salud actualicen sus pensum a favor del parto respetado y humanizado #StopViolenciaObstetrica
#25N informame con respeto que pasa durante el parto es mi parto #StopViolenciaObstetrica
#25N mírame #Diferencia_T #StopViolenciaObstetrica
#25N Aun las cesáreas se pueden humanizar #StopViolenciaObstetrica
#25N la episiotomia es un procedimiento innecesario dejame mover y cambiar de posición  #StopViolenciaObstetrica
#25N la humanización va mas alla de la amabilidad es cuestion de derechos #StopViolenciaObstetrica
#25N Exigimos que la estrategia IIAMI sea más que una certificación de papel #StopViolenciaObstetrica
#25N porque la familia nace en la sala de partos #StopViolenciaObstetrica
#25N en la cesárea mis piernas estan dormidas mi tetas NO dejame amamantar #StopViolenciaObstetrica


miércoles, 21 de noviembre de 2012

“La magia de la Navidad”


Invariablemente, cuando se habla sobre si contar siempre la verdad o no a nuestros hijos, surge el tema de Papá Noel y los Reyes magos. Las familias que deciden mantener en secreto quién compra los regalos de Navidad, dicen hacerlo muchas veces por mantener la magia de la Navidad en el corazón de los niños. Yo misma fui mantenida durante unos años en ese engaño y me sentí muy decepcionada al descubrir que me habían mentido burdamente. Pese a eso, la Navidad me siguió fascinando y emocionado, así que siempre pensé que no merecía la pena vivir una ilusión bastante increíble e incoherente durante un periodo muy corto de tiempo a cambio de poner en entredicho la confianza en tus padres para siempre. En mi propia piel y en mi hija a medida que crece, he visto que no hace falta el engaño para creer en la magia de la Navidad. Pero es que si nos fijamos, El Corte Inglés y demás comercios y marcas grandes han creado la misma estrategia: inventan una frase irresistible... "la magia de la Navidad" y ahí ya se acaba toda discusión. Juntar "magia" y "Navidad" se convierte en un cóctel que parece que no admite controversia: si a un niño le dices la verdad, ya no hay magia. Para mantener la magia se cree necesario contarle una milonga bastante increíble, y parece que da igual si resulta un poco insultante para la inteligencia de los niños que les permitamos ver hasta cinco Papá Noel diferentes en el transcurso de pocos días, y que les hagamos hablar con ellos incluso, y que esperemos que se crean que son la misma persona. ¡Se dan cuenta perfectamente de que ahí no cuadran las cosas!

Clases para ser Papá Noel en China

Por un lado, la magia en realidad está en la propia vida, el hecho de vivir es el mayor acto de magia que existe. Pero si además le añadimos algunos elementos, como la leyenda, los abetos, las bolas del árbol, las guirnaldas, el acebo, los colores hermosos de Navidad, el humo de las chimeneas, la ilusión de decorar la casa juntos, de planificar platos ricos y especiales en esas fechas, los bombones y polvorones, la ilusión de que se acerca el día en que nos reuniremos con la familia, en que cantaremos villancicos (a mí sólo esto ya me puede emocionar hasta las lágrimillas), bailaremos juntos, veremos películas de gran ternura y contenido humano, viviremos un espíritu de hermanamiento con otras personas durante esa época..., todo eso ya es motivo para vivir la Navidad con toda la magia posible. 

Circunscribir la magia de la Navidad a saber o no quién paga realmente  los regalos que se reciben en Navidad, es un puro interés del consumismo mayoritario de nuestra sociedad y de los padres abocados a ese consumismo. Imaginemos que no existiese la figura de Papá Noel. Cuando los niños reciben algo que no esperan, es más fácil echarles la culpa a ellos que a nuestra situación financiera o a nuestras ganas de gastarnos dinero en sus juguetes, con una simple pregunta o comentario: "quizá es que no te has portado muy bien o no has obedecido siempre a los papás". Mi padre me dice que de niño nunca recibía juguetes en Navidad, sólo calcetines, guantes, etc., así que su frustración era más fácilmente controlable y consolable si el culpable del desaguisado y de su frustración era Papá Noel y no sus padres. Además, esa magia de la Navidad ofrece a los padres un mecanismo adicional de control sobre el comportamiento del niño: si Papá Noel te trae pocas cosas, es que tienes que obedecer más a tus padres y portarte mejor. Y eso es porque Papá Noel no pide más comida en la mesa ni los Reyes Magos que les dejemos unos zapatos más limpios en la ventana para que nos traigan más regalos. Según se le dice a los niños, tanto uno como otros traen más o menos regalos a los niños dependiendo de cómo los niños sean de obedientes y diligentes con sus propios padres.


Y más aún, el origen de todo esto, tristemente, está en el consumismo por el que en una época del año parece obligatorio hacer muchos regalos. Las familias hacen un gasto desorbitado en esos pocos días de Navidad. Ya se las ingenia toda la industria y el motor del consumismo para que con la creación de frases mágicas, películas ad hoc, anuncios y una campaña de marketing a nivel planetario, los padres se vean literalmente obligados a celebrar la Navidad necesariamente incluyendo un montón de regalos a sus hijos y familiares. Un día me encontré con esta respuesta en google a por qué se gastaba tanto dinero en Navidad. Me pareció tan acertada que la copio aquí:

Dos cosas que resultan una paradoja:
1-La navidad es una fecha que conmemora un acontecimiento histórico en el cual se realizaron regalos (los reyes magos). Por lo tanto, desde el origen, está asociada al gasto por entrega.
2-De esa religiosidad cristiana primitiva, hoy la navidad está integrada a "la religión del capitalismo" y también implica un gasto por entrega a los seres queridos.
Por lo tanto, religión y economía, en este acontecimiento van de la mano. Y son dos gastos innecesarios; pero instituidos como mito y lógica socio-cultural.”


Las peguntas de todo Rey Mago o Papá Noel que se precie cuando el niño se sienta en sus piernas siempre son: "¿qué le has pedido a los Reyes/Papá Noel? ¿Pero te has portado bien este año? Como si la Navidad fuese un examen de conciencia sobre su comportamiento durante el último año.

Creo que no nos paramos a pensar en realidad en todas las implicaciones que tiene someternos nosotros y nuestros hijos a cuantos hitos consumistas aparezcan a lo largo del año: Los Reyes Magos, San Valentín, La Pascua, San Patricio, El día de la madre, el día del padre, Halloween, Papá Noel y la magia de la Navidad... Si tres años atrás intuía que cualquier niño puede vivir la Navidad con una magia extraordinaria sin necesidad de contarle mentiras, como si mi propio ejemplo no sirviese, desde hace dos años constato sin lugar a dudas a través de mi hija que la magia de la Navidad existe dentro de la emotividad de cada niño, y no dentro de los envoltorios de los regalos.



Veo cómo con tan sólo un año y poco se quedaba embobada mirando los ositos y los juguetitos de madera con que decoramos el árbol de Navidad, veo cómo disfruta observando el movimiento de las luces del árbol y de las luces del pesebre, cómo sonríe cuando cantamos villancicos, cómo baila mientras los cantamos, cómo me pide dejar mucho tiempo los adornos de Navidad (¡la última vez los quitamos por fin en marzo!), cómo ya me ha pedido una especie de calendario de adviento pero para ir tachando los días que quedan para poder volver a casa de los abuelos y estar todos juntos en familia (un calendario muy particular porque además contiene dibujos de los trenes de ida y vuelta que utilizaremos para el viaje, y los días que incluyen el dibujo de nuestra propia casa y los días que incluyen el dibujo de la casa de los abuelos porque ya estaremos en ella), cómo le emociona hasta la risa nerviosa el que nos sentemos todos en la mesa grande a comer, cómo vuelve la cabeza emocionada hacia las canciones que salen en los anuncios de Navidad (creo que se lo he contagiado yo), cómo disfruta yendo a buscar acebo para la casa, cómo va recorriendo las calles adornadas bailando de la emoción al encontrar tantos colores y luces que le encantan..., el rojo es su color favorito… ¿cómo no va a encontrar mágica la Navidad si en esas fechas todo se viste de su color favorito?

lunes, 22 de octubre de 2012

¿Nos estamos ganando la vida o la estamos perdiendo?


"A quien madruga Dios le ayuda", "El trabajo dignifica", "Ser alguien en la vida", como rezan los pies de las jaulas de la imagen. Refranes y frases hechas que reflejan en forma de falsas verdades la instauración de unas creencias que parecen interesar al conjunto de la sociedad, cuando en realidad sólo interesan a los que necesitan que la mayoría de la población madrugue, produzca y no dé la lata hasta que pueda producir. Pero a poco que se piense, a uno puede irle muy bien sin madrugar, y sin trabajar propiamente dicho, sino realizando una actividad que le gusta y por la que consigue a cambio lo que necesita para vivir, y no hace falta estudiar una carrera para ser alguien en la vida.




La imagen muestra claramente cómo la familia se disgrega diariamente en favor de una forma de economía que produce grandes beneficios para unos pocos y con eso da trabajo la mayoría de las veces precario para el resto. La economía generalizada en nuestro mundo no está al servicio de la sociedad, no nos hemos puesto de acuerdo en lo que es importante, sólo seguimos la corriente. No es un sistema consensuado y consciente, es un sistema donde la libertad de elección es una falacia, incluso para aquellos que obtienen pingües beneficios económicos. Incluso la mayoría de éstos, han sido modelados para obtener siempre más beneficios que el año anterior, a precios socialmente muy altos, para sentir que son alguien en la vida, para sentir que merecen ser respetados pese a la infancia que vivieron.

Como puede leerse en el libro Las voces del desierto, de Marlo Morgan: "...vuestros negocios se crearon para que la gente colectivamente tuviese mejores productos de los que podía conseguir por sí sola, y como un método de expresar el talento individual y formar parte de vuestro sistema monetario. Pero ahora el objetivo del comercio es seguir comerciando. A nosotros (los aborígenes) nos parece extraño porque vemos el producto como una cosa real y a las personas como cosas reales, pero el comercio no es real."

Y así es. Siempre he sentido que los bonos, la actividad bursátil y todos los inventos que se montan para comerciar incluso con la representación del valor de las cosas (actualmente el dinero), son una nube de nada, sustentada en el azar y que nos está llevando a la ruina. Pero ésta es sólo un síntoma de una ruina precedente, una ruina instalada en el propio corazón desde la niñez, que impele a la mayoría de personas cuando son adultas a acumular sustitutos de las carencias que tuvieron en su infancia.

Como individuos, cabe preguntarse si uno se está ganando la vida o lo que ocurre es que la está perdiendo.